Trabalenguas espacial

___El destino de Júpiter___

La traducción literal del título original sería Júpiter ascendiendo, título que una friki de la astrología como yo entendería (hala, otra confesión para el bote), pero que el grueso del pueblo no captaría, al menos no con el doble sentido que tiene. Igualmente, la promesa de un argumento astrológico se desvanece rápidamente. Más bien nos encontramos ante la cada vez más frecuente propuesta de ciencia-ficción-acción.

El destino de Júpiter es un film sencillo en cuanto a estructura. Chica aburrida de su vida conoce chico malote y guerrero y entre los dos tendrán que salvar el destino del universo que está en manos de una maléfica familia, ricachona y espacial. Vamos, un clásico. El problema de la historia es que es extremadamente compleja; demasiadas variables y frentes abiertos para una película de nula pretensión intelectual. Esto hace que la didáctica narrativa sea obvia en exceso. El film está plagado de escenas autoexplicativas, diálogos cargaditos de retorcidas argumentaciones y referencias a un pasado enmarañado y confuso que intenta dar sentido al complejo y poco creíble universo que los hermanos Wachowski han construido. Qué lejos queda ya el brillante punto de partida de Matrix... Eso sí, para compensar este defecto de fábrica, los hacedores se concentran en ofrecer una potente y abrumadora descarga visual. Horror vacui estético, diría yo. Pirotécnica 3D de alto presupuesto, más bien. Diseño de sonido grave y demoledor, al fin y al cabo. Me tapo los oídos en varias ocasiones (un clásico para mí en las películas de acción). De hecho, las escenas de persecución, destrucción, explosión y todo lo que acabe en “–ón” y haga ruido, son desorbitadas, larguísimas y más aburridas que Rajoy hablando de empleo. Eso sí, quizá porque mis expectativas eran, más que bajas, subterráneas, la película consiguió sorprenderme. Es decir, no salí pensando que acaba de ver Interstellar, pero conseguí mantenerme despierta, reír en alguna ocasión y verla entera, lo cual viniendo de mi inevitable abandono en Annie, es un gran progreso.

DESTINO DE JUPITER 1

La historia de amor que subyace (¿qué pensabais, que no habría? JA!) es patética, tópica y típica. La necesidad constante de ella de ser salvada en todos los sentidos me exaspera y enerva. Mila Kunis es una apuesta segura en pantalla. Sexy, exótica y cubierta por un halo de peligrosidad. Verla en problemas y exhibiendo su anorexia emocional no le pega nada. Y él… puf. Seré polite y diré que este señor (Channing Tatum) no me agrada y que su participación en este film se reduce a la de musculitos con la raya del ojo pintada (porque es extraterrestre y los machotes de otros planetas se maquillan, ¿vale?).

El conjunto se asemeja bastante a Guardianes de la galaxia, la cual consiguió acabar con mi paciencia y salud mental circunstancial, solo que en el caso de la película que nos ocupa, el humor es un punto más elevado e irónico y el tufillo yanqui-guayón menos evidente. Gracias por esto. Gustará a adolescentes y adultos palomiteros pero no a los fans de la ciencia-ficción. Y, desde luego, no a los amantes del cine con sentido.

El Destino De Júpiter

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