Donde se mezcla lo fantástico con lo horroroso

Sitges 2012.

Por segundo año consecutivo, he tenido el placer de disfrutar del Sitges Film Festival. Ciencia ficción, terror, thriller, comedia… Un poquito de todo, cual mercadillo. Lo mejor, como siempre, el ambiente, la cinefilia desbordada, los aplausos cada vez que el prota rebana cabezas o cada vez que aparece el spot del festival… Lo peor, los paseos arriba y abajo, el calor inusual para mediados de octubre y en algunas ocasiones, la estafa en forma de bodrio fílmico. Como mi profesión frustrada de reportera me puede y la experiencia es un grado, este año no me separé de mi libretita ni un momento. Tomé notas tras cada película. Aunque ya hice algunos avances en forma de estado de Facebook, como si de una retransmisión en directo se tratara (de nuevo la vocación), me dispongo a hacer una breve reseña de cada una de las películas que tuve el placer o el horror de ver.

John dies at the end. (Don Coscarelli)

Se trata de una comedia de ciencia ficción, que a priori tenía muy buena pinta. Un planteamiento interesante eclipsado por su pésimo desarrollo. John dies at the end parte de la idea de que existe una droga que te permite conectar con lo invisible, con los que ya no están, además de viajar en el tiempo a tu antojo.

Este planteamiento, y unos diálogos divertidos y cuidados al principio, te hacen removerte en la butaca pensando “esto promete”. Pero no, no es así. Hacia mitad de la película la cosa empieza a decaer y ya no hay lógica ni gracia ni diversión ni nada. La película termina y tú no has conseguido entender de qué va.
Un gran ejemplo de que una buena idea no es suficiente para hacer una buena película.

Género: Comedia de ciencia ficción.
Valoración: 4 (sobre 10).
Recomendación: no verla, sinceramente, no vale la pena.

Maniac. (Franck Khalfoun)

Afrontamos la tarde con esperanzas de que la siguiente película compensara el desastre matinal. Y así fue. Maniac es un remake de una cinta de 1980 que lleva el mismo nombre y que no he visto. Por tanto, mi crítica hace referencia exclusivamente a la versión actual. Es decir, la valoraré de forma aislada y no como la reinterpretación de un clásico.

Me gusto. Me gustó mucho. La acción empieza en el segundo uno. La primera escena ya arrancó el aplauso del público. No desvelaré más. El planteamiento es el clásico: maromo con una infancia dura termina descuartizando churris. El desarrollo es bueno. La tensión se mantiene durante todo el film.

Cabe destacar la interpretación de nuestro pequeño Frodo. Elijah Wood siempre nos pone los pelillos de punta con esos penetrantes ojazos azules. Aunque no lo vemos mucho durante la película pues el director utiliza un recurso narrativo que lo impide. El espectador se siente como el protagonista de un shooter (videojuegos de tiros en primera persona). Es decir, es casi cómplice de las macabras aventuras del protagonista porque es imposible escapar de su perturbada visión.

Género: Terror psicológico, asesinos en serie.
Valoración: 7
Recomendación: Just do it!

Safety not guaranteed. (Colin Trevorrow)

Y con esta llegamos a la película del festival. Es la menos Sitges de todas, seguramente por eso no se llevó ningún premio. Pero, sin duda, es la mejor película que vi. Entendiendo “mejor” como original, divertida, graciosa, bien desarrollada, bien hecha, con mensaje… Una comedia de ciencia ficción con un humor muy fino y entrañable. Que el productor sea el mismo que el de Pequeña Miss Sunshine se nota, la película respira la misma ternura. El guión es fantástico. De hecho, en Sundance se alzó con el premio que lo confirma.

Un hombre publica un anuncio en el periódico buscando compañero para viajar en el tiempo. Un redactor caradura y dos becarios muy divertidos responden a la llamada para escribir un artículo sobre el tema. Imaginaos el resto.

Los personajes están muy bien definidos. Los diálogos son ingeniosos y divertidos. El protagonista entrañable y la historia muy bien contada. Hacer una buena película no requiere de nada más que de saber hacer cine. Ni efectos, especiales, ni grandes presupuestos ni recursos trillados. Una buena historia y un buen narrador que la sepa contar.

Género: comedia de ciencia ficción.
Valoración: 8,5
Recomendación: no esperes pasar miedo, ni grandes dosis de ciencia ficción. Eso sí, no te defraudará.

Modus Anomali. (Joko Anwar)

Si algo me ha quedado claro a lo largo de mi experiencia con el cine oriental, es que están como cabras, que tienen mentes muy retorcidas.

Modus Anomali empieza como su propio nombre indica, de forma diferente. Un hombre se despierta en medio del bosque. Ha sido enterrado vivo. No sabe dónde está, no sabe quién es, no tiene ni idea de qué ha pasado. A partir de ahí se va desarrollando la trama. Y a partir de ahí empiezas a decir: “esto ya lo he visto”. Familieta feliz de vacaciones, tarado armado que los persigue, bal-bla, bla-bla… De hecho, toda la primera parte de la película, además de lenta, es muy previsible. Eso sí, tiene algunos puntazos muy graciosos. No sé si era la intención del director que la sala se descojonara pero desde luego es lo que ocurrió como reacción a ciertas acciones del protagonista. Hasta que no llega la parte final de la película no empiezas a fruncir el ceño. Y en eso momento dices: “Eh, aquí pasa algo más”. Entonces empieza la verdadera ida de olla oriental de la que os hablaba. ¿A quién se le ocurre? Y no diré más. Aun así, me da la impresión de que el director toma al espectador por tonto, pues la mayoría del final es excesivo. Y eso a los espectadores no nos gusta. Nos encanta adivinar las cosas. Sentirnos inteligentes. Por eso, no me hacen falta tantos datos. Con que me insinúes algunas cosas, yo ya deduzco el resto. Pues lo dicho, a deducir mientras se pueda.

Género: Terror psicológico. Asesinos en serie.
Valoración: 6,5
Recomendación: no es imprescindible verla, aunque no está mal.

Cosmopolis. (David Cronenberg)

Y vamos con el gran chasco de Sitges. La expectación por esta película era brutal. De hecho, creo que fue la que más claro tuvimos que no podíamos perdernos. No conozco la filmografía de Cronenberg. Por tanto, no me toméis como la típica fan súper decepcionada porque no es así. Hablo de la película como trabajo aislado. Pero había leído algo sobre ella y todo parecía apuntar a que iba a ser un imprescindible de la temporada. Nada más lejos de la realidad.

A pesar de que me parecía interesante la idea de que toda la acción sucediera dentro de una limusina que se va desplazando por la ciudad transportando a uno de los hombres más importantes del mundo, es todo lo que se puede esperar de la película: un continente atractivo pero completamente hueco. La película es una sucesión de encuentros en los que los personajes mantienen unos diálogos indescifrables, farragosos, densos y seudofilosóficos. Todo ello combinado con sexo, violencia y un Robert Pattinson al que nunca he odiado tanto. Es más larga que un día sin pan y el final pretende ser abierto pero no se entiende nada. Es una película presuntuosa en la que no hay contenido alguno. Una crítica al capitalismo, decían algunos; bazofia que quiere ser intelectual, digo yo. ¿Por qué complicarse tanto la vida cuando se pueden hacer películas sencillas pero bien hiladas como Safety not guaranteed? Hay que conocer la obra de Cronenberg para entenderla, decía un gafapasta con chaqueta de pana a la salida del cine. Gilipolleces. Hay que hacer buenas películas, coherentes. Nada más. Me he hecho con la filmografía del director así que ya opinaré mejor sobre la obra de Cronenberg pero me da que no tiene nada que ver con lo que vi aquella tarde en el Auditori de Sitges.

Y qué decir de Pattinson. Pobre interpretación. El actor de moda atraerá, sin duda, hordas de quinceañeras hormonadas y húmedas que no entenderán nada en absoluto pero que quedarán satisfechas por haber visto a su “hombre” en pantalla una vez más.

Cronenberg ha sabido jugar la baza del chulazo de turno para darle a la cinta lo único que puede atraer público, de dudosa calidad, a la taquilla, porque por sí misma no creo que despierte mucho interés.

Género: drama psicológico con tintes cyberpunk
Valoración: 4
Recomendación: no malgastar ni dinero ni megas. Acabar con Pattinson.

Chained. (Jennyfer Lynch)

Como ya dije nada más salir del cine: “Señorita Lynch, es usted el vivo retrato de su tarado padre”. Pero eso sí, las películas de la hijísima se entienden. Chained es una de los films que más me gustaron. Y estamos ante lo mismo de antes, un planteamiento típico desarrollado de forma brillante. Infancia traumática igual a señor perturbado. No falla. Cómo nos lo cuente el director es lo que hará que la película sea un bodrio o una delicia, entendiendo delicia dentro del marco de una película en la que no hay nada agradable, ni siquiera el final.

Con prácticamente un único escenario y dos personajes la mayoría del tiempo, es difícil mantener la atención del espectador y la tensión arriba. Pues bien, Lady Lynch lo hace muy bien. La atmósfera asfixiante y la empatía con el protagonista hacen que te mantengas dentro de la historia hasta el final.

Me gustó mucho y así lo vio también el jurado de Sitges, pues la película se hizo con el premio especial del jurado y al mejor actor (Vincent D’onofrio) por su interpretación de despiadado psicópata.

Por buscarle un poco las cosquillas diré que hay un giro inesperado al final que me pareció demasiado rebuscado. No hacía falta buscar una justificación tan retorcida. Estaba perfectamente bien definido el comportamiento del prota sin ese quiebro. La escena final nos deja un poco con la incógnita. Y yo también lo hago con vosotros.

Género: thriller psicológico. Asesinos en serie.
Valoración: 8
Recomendación: Of course.

Lords of salem. (Rob Zombie)

“Rob Zombie regresa con el que, seguramente, sea su filme más oscuro; un viaje a las profundidades insondables del terror por el que desfilan muchos viejos conocidos del género”. Esto es lo que leí antes de ver la película. Y esto es lo que digo después: Eing??? Ni terror, ni oscuridad, ni ná de ná. Desfile sí, de gilipolleces una detrás de otra. Una película lamentable en la que no hay orden ni historia ni un pelillo de punta. Horrorosa, sí, por lo lamentable. Cuando llega la parte final ya no sabes ni dónde coño estás. Imágenes infladas de simbolismo barato y rodadas eso sí con mucho efectucho más propio del estilo videoclip. En fin, una paranoia sin sentido alguno que no merece más líneas. Los fans de Zombie todavía se retuercen de dolor en las butacas.

Género: supuesto terror. Brujería.
Valoración: 3
Recomendación: Huir lo más lejos posible de esta cinta.

Antiviral. (Brandon Cronenberg)

Eran las ocho menos cuarto de la mañana y ya estábamos en la puerta del Auditori haciendo cola. De noche, con los ojos pegados, el café todavía presente en el paladar y envueltos en cantos de grillos. “Como la película sea un bodrio me cago en tó”, musitaba entre bostezo y bostezo. Brandon Cronenberg, hijo del anteriormente citado David Cronenberg (la cosa esta edición iba de hijos prodigio), a priori ofrecía una premisa interesante: una sociedad futura en la que la devoción por los ídolos mediáticos ha llegado a tal punto que se negocia con los virus que han pasado por el cuerpo de estos. ¡Excitante! Pero como veníamos de ver la pifia de su querido padre, ya no nos fiábamos. Pero el pequeño Cronenberg no decepcionó.

La película no solo cuenta con un buen planteamiento sino que, además, está bien desarrollado. Buen ritmo, buena interpretación, sobre todo de su protagonista, excelente casting (el chico da verdadera grimilla) y sobre todo, una excelente fotografía y dirección artística.

El hijo supera al padre con creces, al menos en esta edición del festival, algo que me sorprendió todavía más cuando leí una entrevista en el periódico oficial del festival en la que el joven director se declaraba un ni-ni reconvertido. Presume de no estar influenciado por la obra de su padre, pues confiesa no haber visto su filmografía. Y lo que es más importante, declara no haber sentido interés jamás por el cine. No tenía muy claro que hacer con su vida y el niño decidió hacer una película como quien se apunta a la FP. Supongo que los genes son los genes y que al final somos lo que mamamos y este niño ha mamao’ muchísmo cine por mucho que se niegue a admitirlo. Por si acaso se arrepiente y cambia de profesión, en Sitges le dieron el premio a mejor opera prima. ¡Ahora vas y lo cascas, papa!

Género: Thriller futurista. Cyberpunk.
Valoración: 7
Recomendación: Sí, sí y sí, especialmente los amantes de la estética cuidadísima.

Grabbers. (Jon Wright)

Este es el claro ejemplo de que no hace falta complicarse para hacer una película que se corresponda con el objetivo que plantea. Esta no pasará a la historia como un ejemplo de intelectualidad, pero es que tampoco lo pretende. Ahí esta la diferencia con Cosmopolis, por ejemplo. En cambio, Grabbers ofrece lo que promete: mucho cachondeo. Un pueblo perdido en medio de la nada irlandesa, un policía alcohólico y sucompañera hiperresponsable y una invasión alienígena en forma de calamares gigantes. La forma de combatirlos desata una serie de situaciones muy divertidas. No te la tomas en serio porque no es lo que busca. Pero consigue su objetivo: pasas un buen rato.

Género: comedia de ciencia ficción.
Valoración: 6,5
Recomendación: no iría a verla al cine pero sí es un buen acompañante para el binomio sofá-domingo.

Frankenweenie. (Tim Burton)

Siempre es un placer ver algo de Burton. En este caso se trata de la conversión a largometraje de un cortometraje que realizó en 1984. Lo que en un primer momento puede sonar a: “¡cagada, Tim, cagada! Eso, no, caca”, tras ver la película se queda en un ¡Toma! En resumen, gran homenaje al cine de terror clásico, al cine de monstruos. Un cuento escalofriante y enternecedor que te hace asomar la lagrimilla. Muy divertido, con puntazos de guión muy buenos.

No soy especialmente fan de la animación pero me encantó. Además, era mi primera experiencia 3D y salí encantada del cine, cual niña de 8 años con sus coletitas cogida de la mano de su mamá. Grande, Tim Burton, grande.

Género: Animación. Terror. Comedia.
Valoración: 7,5
Recomendación: ¡Síiiiii! (con tono aniñado y mi piruleta en la mano).

A fantastic fear of everything. (Crispian Mills, Chris Hopewell)

Una película algo confusa y poco memorable, pues después de tres semanas he tenido que leerme una sinopsis para recordar de qué iba. Mala señal. Lo único que me venía a la cabeza era que el humor estaba muy bien trabajado. Y es que los ingleses la tocan mucho en ese sentido. Me encanta el humor inglés. Y el actor protagonista (Simon Pegg) borda su papel de paranoico desgraciado pero tremendamente divertido. Una comedia disparatada que pasa sin pena ni gloria de no ser por el ya comentado curioso personaje.

Género: comedia negra.
Valoración: 6
Recomendación: en diciembre se acabará el mundo, veas o no la película.

La cueva. (Alfredo Montero)

Sencillamente espectacular. Brutal, y lo digo literalmente. Safety not guaranteed me fascinó por su sencillez y delicia pero desde luego no forma parte del género más sitgeriano. Sin duda, La Cueva es lo mejor que he visto este año en Sitges dentro de lo que, con permiso de la ciencia ficción, es el género por excelencia del festival: el terror.

Asfixiante, agobiante, desesperante y todo lo que acaba en –ante y dé mal rollo. Salí del cine buscando el aire como pececillo fuera del agua. Por dios, qué tensión, qué ansiedad, qué malestar general… La gente esperaba más sangre y violencia más explícita. Para mí estuvo presente en su justa medida. Hubo una escena en la que tuve que retirar la cabeza. Hacía tiempo que no me pasaba. No pude mirar. Y ya no por la situación en sí, sino por la tensión que venía acumulando desde minutos antes. Es increíble como en un espacio tan reducido y con tan pocos medios, se puede conseguir hacer una película que no te deja indiferente. El terror psicológico es mi preferido y sin duda con esta película me aterroricé y mucho. Además, los allí presentes contamos con el director y todo el elenco de actores para presentar la película y para improvisar un pequeño coloquio al final. Cuando nos contaron que todo había sido rodado dentro de la cueva y anécdotas como que dejaban cuerdas para no perderse… uff, pelillos de punta. Los actores nos comentaron que fue muy duro, que pasaban entre ocho y diez horas diarias encerrados en la cueva. Bueno, ahí lo dejo.

Género: terror psicológico. Supervivencia.
Valoración: 8
Recomendación: si no vas a verla te encerraré yo en una cueva ; )

Dead Sushi. (Noboru Iguchi)

Creo que no había visto una cosa tan disparatada en mi vida. Bueno, sí, el año pasado vimos un película muy similar en cuanto a tono: Hobo with a Shotgun. Y es que el gore cómico está pegando muy fuerte. Supongo que es una forma más suave de enfrentarse al horror de la sangre y la mutilación y para la gente como yo que no nos gusta en exceso el gore, es una forma light de acercarnos a él.

La película está llena de momentos desternillantes. Es muy, muy divertida. Eso sí, no esperes nada lógico ni serio. Es una ida de olla como pocas he visto, pero cumple su objetivo de hacerte reír durante un buen rato.

Género: Gore cómico.
Valoración: 6,5
Recomendación: no es una película para todos los públicos. No por la sangre sino porque te tiene que gustar ese tipo de humor salido de madre para poder apreciarla.

Sadako 3D. (Tsutomu Hanabusa)

Cuenta la leyenda que circula por internet un vídeo que hace que los espectadores se suiciden tras verlo. Ese es el punto de partida de la película. Pero no, no es una leyenda. Cuando sales de ver la película es exactamente lo que quieres hacer, acabar con tu vida (o la del director). Eso o cortarle el pelo a la Sadako de los cojones, porque no veas qué matojo.

Qué cosa más insufrible y encima en 3D, con lo que pesaban las gafas, y a las 2:30 de la madrugada. Soporífero. De hecho es lo que terminé haciendo, dormir como un bebé. Además, las gafas me protegían de la mirada curiosa del resto de espectadores, aunque me juego el cuello a que el resto de la sala estaba también en brazos de Morpheo. La única putada es que con los gritos que metía la protagonista era imposible conciliar el sueño durante más de cinco minutos seguidos. Silencio sepulcral, susto y su consiguiente gritamen. Pausa, susto, pausa, susto. Y así durante hora y media. Insoportable.

Género: Terror sobrenatural (aunque yo lo clasificaría mejor como tortura psicológica).
Valoración: 2 (por el desgaste vocal de la protagonista)
Recomendación: Cortarle las puntas a Sadako que no veas lo abiertas que las tiene.

Y esto es todo, amigos. Vi una película más pero era tan lamentable que no me sale ni el sarcasmo. Además, estaba muy cansada del día anterior. Como siempre, cosas fantásticas y otras horrorosas, pero un placer poder disfrutar del festival en todo su esplendor. Espero que esta maxi crítica os inspire, que os echéis unas risas y que veáis mucho cine, que para eso estamos.

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